Heiner Müller y Quartett, un duelo de amor

Cuarteto, de Heiner Müller
Foto de David Gabás, de Vector Fleming

¿Quartett, Cuarteto o Las amistades peligrosas?

“Quartett” (Cuarteto), escrita en 1981 por el dramaturgo alemán Heiner Müller, es una versión para teatro de la novela epistolar “Las amistades Peligrosas” (1782, Choderlos de Laclos). Desde su adaptación, ha sido llevada a las tablas numerosas veces por importantes compañías internacionales, como la dirigida por Robert Wilson en 2009 y protagonizada por Isabelle Huppert. Ahora, coincidiendo con el 20 aniversario de la muerte del autor, el director gallego Pablo Rivero Madriñán se atreve de nuevo a subirla al escenario con Antonia Paso y Alberto Iglesias como protagonistas. Traducción de Jorge Riechman. ¡No se la pierdan!

Amor y crueldad, según Merteuil y Valmont o Vamont y Merteuil

 

Merteuil

  • “Una ocurrencia productiva: el museo de nuestros amores. Tendríamos, Valmont, mansiones llenas de las columnas estatuarias de nuestros deseos marchitos. Los sueños muertos, ordenados alfabéticamente o en cronológica hilera, libres de los azares de la carne, nunca más expuestos al horror de la transformación. Nuestra memoria necesita tales muletas: una no se acuerda ni siquiera de las distintas curvaturas de las pichas, por no decir nada de los rostros: niebla”.
  • “No hay varón a quien el pensamiento del óbito de su preciosa carne no se la ponga tiesa, el miedo hace a los filósofos”.
  • “La virtud es una enfermedad infecciosa. Qué es eso de nuestra alma. Músculo o mucosa. Lo que yo temo es la noche de los cuerpos”.

 

Valmont

  • “Ocupa al hombre entero: hay demasiado tiempo. Quién pudiese parar todos los relojes del mundo: la eternidad como erección perpetua. El tiempo es la raja de la creación, cabe en ella la humanidad entera. A la plebe se la ha rellenado la Iglesia con Dios, nosotros sabemos que es negra y sin fondo. Cuando la plebe se dé cuenta nos embutirá a nosotros detrás”.
  • “Odio los pasados. El cambio los acumula. Considere el crecimiento de nuestras uñas, seguimos echando brotes hasta en el féretro. Y figúrese que tuviésemos que vivir con la basura de nuestros años. Pirámides de inmundicia hasta que la cinta de llegada se rompe. O en los excrementos de nuestro cuerpo. Sólo la muerte es eterna, la vida se repite hasta que el abismo bosteza. El diluvio un defecto de alcantarillado”.
  • “La vida se acelera cuando la muerte se torna espectáculo, la belleza del mundo saja menos hondo el corazón –¿tenemos corazón. marquesa?–”.

Müller, en breve

  • En los últimos días de la II Guerra Mundial fue forzado a entrar en el servicio militar y capturado por soldados americanos, pero regresó a su hogar, en lo que sería República Democrática Alemana (RDA) en 1949.
  • Su carrera empezó en la RDA, régimen con el que posteriormente tuvo problemas a raíz del estreno de su drama La colona, el cual fue objeto de censura en 1961 tras una única representación. Müller fue expulsado de la Asociación de Escritores ese mismo año. Posteriormente, debido a la fama mundial del escritor, volverían a acercar posturas.
  • Entre sus trabajos destacan Obra de construcción (1965), Germania, Muerte en Berlín (1978), Hamletmachine (1979) y La misión (1982). En 1990 fue llamado para dirigir Tristán e Isolda de Wagner en el Festival de Bayreuth
  • Una de sus últimas reflexiones sobre el teatro, unos meses antes de su muerte, fue la Conversación de trabajo del 16 de octubre de 1995 (Universidad de Chile) titulada “El teatro es crisis”:

El teatro sólo es interesante cuando uno hace lo que no sabe.

Esa es la fuerza de lo hermoso también, que el espanto está detrás, que termina – en todo caso para el individuo-, y mientras más bello es algo o mientras más hermoso encuentras algo o ves algo bello, más difícil es separarte de eso y ahí reside la verdadera provocación, ahí se encuentra la afrenta real.

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